Relación de Michoacán   >  Índice  >  Texto


Datos para citar este texto:
Jerónimo de Alcalá, Relación de Michoacán, Moisés Franco Mendoza (coord.), paleografía Clotilde Martínez Ibáñez y Carmen Molina Ruiz, México, El Colegio de Michoacán, Gobierno del Estado de Michoacán, 2000, p.356
Folio p en ediciones
70 v 356

ribera, desconfiando que no habían de venir y dijo a su hija: ¿"Cómo, nos
han engañado los chichimecas?; esperemos otro poquillo y iremos
con nuestra canoa remando". Y los chichimecas desde la abajada de la
cuesta del monte, como miraron a la laguna, dijeron: "¿cómo no
viene el pescador?, ya se había de parecer la canoa y venir buen
racto en la laguna. Vamos a la ribera". Y llegaron a la orilla
y estaban asentados el pescador e su hija a la orilla, y sa-
lundáronle los chichimecas, y dijeron: "pues, isleño". Respondió él: "muy
espantado estaba, y me acuitaba diciendo: "¡cómo me han engañado
los chichimecas!". Dijeron ellos: "tardámonos cazando. ¿Es ésta tu
hija, la que dices?". Respondió el pescador: "sí, Señores; esta misma es;
mirá cuán chequita es". Respondieron ellos: "no hace al caso: ¿có-
mo, no se criará? ¿Querémosla agora de presto?, para adelante
decimos. Ve y torna a pasar la laguna. Sépalo quien lo supiere de e-
sos señores Vatárecha, y mira que te llamarán cuando lo sa-
brán y diránte: ven acá, hermano: tú les has sacado una mujer a los
chichimecas. Y dirásles: no señores, yo ¿a qué propósicto se la había
de llevar?. Yo vivo desta manera: de noche pesco con la red a-
sentado en mi canoa a popa y pongo a mi hija en la canoa para
que reme, y de día pesco con anzuelo unos pececillos y pón-
gola allí en la canoa, chiquilla, que no se paresce, y ctomóle
gana de orinar y yo fuí a un lugar llamado Varichan hopótaco
y allí me dijo: padre, tengo gana de orinar. Y yo le dije: ve, hija,
y orina. Y como llegase a la orilla, salctó de la canoa y los chi-
chimecas, que estaban por allí en celada, tomáronla, y asieron de-
lla en el camino, y probé de quitársela, y como son chichime-
cas empenzaron a quererme flechar y yo hóbeles miedo, y dejé-
sela y ellos lleváronsela, y yo ¿cómo había de saber que la tie-
nen por esclava?. Ya yo pensé que era muerta y sacrificada
y parece que la tienen por esclava.[borrado] Esto solo les dirás.
Vete, no respondas más; ni digas que nos la diste". Y fuéronse.