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Datos para citar este texto:
Jerónimo de Alcalá, Relación de Michoacán, Moisés Franco Mendoza (coord.), paleografía Clotilde Martínez Ibáñez y Carmen Molina Ruiz, México, El Colegio de Michoacán, Gobierno del Estado de Michoacán, 2000, p.422
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charían a ti la culpa tus enemigos, sino a mí, y no te harían guerra.
Verás, Zurunban, que te hago señor si haces esto, porque no eres señor, mas
de baja suerte y mendigo, y agora te hago señor y haz mercedes". O-
yendo esto Zurunban, empenzó a llorar muy fuertemente y dijo:
"¡Ay, señor yerno! Estas palabras trujiste contigo de rey. Todo lo cumpli-
ré, lo que me dices. Vamos a casa, y comerás". Y fuéronse a su casa y trujé-
ronles de comer, y después de comer llamó Zurunban un mayor-
domo suyo llamado Huyana y dijo que buscase cacaxtles y que hiciese
cargas de mantas para que llevase Taríacuri. Y entróse en un aposen-
to y compuso dos señoras, con sus buenas sayas y collares de turque-
sas al cuello y sus zarcillos de tortugas y otras mantas y tomó-
las de la mano a entrambas y sacólas donde estaba Taríacuri y dí-
jole: "señor, vete a tu casa y lleva estas dos para que te den agua
a manos y sean tus camareras". Y respondió Taríacuri: "así se-
rá, señor, como dices". Y aderezáronse para se partir y dióles mu-
chas mujeres Zurunban, a sus hijas, que las acompañasen e serviesen.
Y sacaron todo el ajuar de las señoras de muchas petacas y al-
hajas de mujeres. Y así se partió Taríacuri para su casa, despediéndo-
se primero de su suegro Zurunban. Y como llegó a su casa, salió-
le a recebir su tía y díjole: "señor, seas bien venido". Y pusieron allí
todo lo que Zurunban había dado a Taríacuri, que era mucha cosa. Y vién-
dolo su tía, holgóse mucho y díjole: "pues verás, señor Taríacuri, cómo
es señor Zurunban. Mira lo que han traido, y esto no es nada para lo que
enviará para la con que has ser señor". Y Taríacuri, como solía, iba por
leña para los cúes; y su mujer primera, hija del señor de Cu-
rínguaro, viendo las otras mujeres en casa, moríase de celos y fue-
se a su pueblo de Corínguaro y nunca más tornó.