Relación de Michoacán   >  Índice  >  Texto


Datos para citar este texto:
Jerónimo de Alcalá, Relación de Michoacán, Moisés Franco Mendoza (coord.), paleografía Clotilde Martínez Ibáñez y Carmen Molina Ruiz, México, El Colegio de Michoacán, Gobierno del Estado de Michoacán, 2000, p.624
Folio p en ediciones
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Siendo muy viejo el que era cazonçi, en su vida, empezaba a man-
dar algún hijo suyo que le había de subceder en el reino, y no
dejaba de ser del todo rey, el viejo, mas tenían esta costum-
bre. Pues estaba enfermo el cazonçi viejo y llegábanse a cura-
lle todos sus médicos, que eran muchos, entonces inviaba
por médicos de toda la provincia y venían a curalle y traba-
jaban mucho por curalle. Y como vían questaba peligroso y
de muerte, inviaban a llamar todos los caciques de la pro-
vincia y todos los señores y valientes hombres, y todos los gober-
nadores y los que tenían cargos del cazonçi y venían todos a
visitalle, el que no venía teníanle por traidor; y saludábanle
todos y dábanle sus presentes, si estaba muy al cabo. Ya que e-
ra de muerte no dejaban entrar allá a nadie, donde él estaba,
aunque fuesen señores. Y estaban todos en el patio, delante
sus casas y los presentes que traían, cuando no se los rescibían,
poníanlos en un portal donde estaba su silla y insignias de
señor. Pues moría el cazonçi, sabiéndolo los señores questaban
en el patio, alzaban grandes voces llorando por él y abrían las puer-
tas de su casa y entraban donde estaba y ataviábanle. Primera-
mente bañábanle todos los señores que andaban allí, muy diligen-
tes y los viejos sus continuos; y bañaban todos aquellos que había
de llevar consigo. Y ataviábanle desta manera: puníanle junto a
las carnes una camiseta de las que usaban los señores, muy del-
gada, y unas cotaras de cuero y poníanle al cuello unos huesos
de pescados blancos, muy preciados entre ellos, y cascabeles de o-
ro en las piernas y en las muñecas piedras de turquesas, y un
tranzado de plumas y unos collares de turquesas al cuello,
y unas orejeras grandes de oro en las orejas y dos brazaletes
de oro en los brazos y un bezote grande de turquesas. Y hacíanle
una cama de muchas mantas de colores, muy alta, y ponían a-